La sucursal bancaria cerrará sus puertas el 15 de mayo. Impacto en la región y preocupación por el empleo y los servicios financieros.
El Banco Hipotecario confirmó que el 15 de mayo bajará las persianas en Junín y dejará la atención presencial, una decisión que vuelve a encender alarmas en la Cuarta por su impacto en el empleo y los servicios financieros en el interior bonaerense.
La medida se enmarca en un proceso de reestructuración orientado a reducir costos y profundizar la migración hacia canales digitales. Los clientes podrán operar vía home banking y aplicación móvil, aunque quienes requieran atención presencial deberán trasladarse a otra ciudad.
IMPACTO EN LA REGIÓN
En una plaza como Junín, el cierre no pasa desapercibido: la sucursal era referencia para jubilados, trabajadores y pymes, y su salida impacta también en la región, ya que concentra clientes de Chacabuco, Rojas y Lincoln, entre otras localidades cercanas.
El impacto también abre interrogantes laborales. Aunque no se informaron detalles sobre el personal, antecedentes en otras ciudades ya generaron preocupación gremial por posibles reubicaciones o recortes, en un escenario de ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei.
El caso se suma a una tendencia más amplia de reducción de sucursales en el interior bajo el argumento de eficiencia. En el plano político y territorial, la discusión excede lo operativo: está en juego la presencia institucional y el acceso equitativo a servicios bancarios.



