El complejo que genera incertidumbre a familias y sectores políticos y sociales quedó en manos del Banco Hipotecario.
Las 149 viviendas del plan Procrear que permanecían paralizadas en la ciudad pasaron formalmente a manos del Banco Hipotecario. Lo que marca un nuevo capítulo en el conflicto se da en el marco de la disolución del programa habitacional impulsada por el Gobierno nacional.
El complejo habitacional presenta distintos grados de avance. Unas 20 viviendas dúplex están finalizadas y listas para ser adjudicadas. Otras registran un progreso del 70%, y el resto apenas supera el 50%, con obras detenidas desde hace meses.
Según informó el sector gremial (UOCRA), la empresa constructora retiró maquinaria y estructuras del predio. La falta de financiamiento nacional fue clave en el freno de los trabajos. Desde entonces, no hubo anuncios oficiales sobre la reactivación de la obra.
Traspaso
El traspaso al Banco Hipotecario forma parte de la liquidación del fondo fiduciario del Procrear. Los bienes vinculados al programa pasan a ser administrados por el sistema financiero. Aún no se precisó cuál será el destino final de las viviendas.
Incertidumbre total
No está definido si las unidades serán terminadas, adjudicadas a beneficiarios originales o puestas a la venta mediante subastas. Esta incertidumbre mantiene en vilo a familias que esperaban su primera vivienda. También preocupa a sectores vinculados a la construcción y al empleo local.
Desde distintos espacios políticos y sociales advierten que la situación refleja el retiro del Estado nacional de la política habitacional. Reclaman soluciones que permitan concluir las obras y garantizar el acceso a la vivienda; mientras tanto, el futuro del proyecto sigue abierto.



