El cierre de una sucursal del Banco Hipotecario en Junín encendió alertas por el empleo y el retroceso de servicios bancarios.
Crece la preocupación en Junín, ante el inminente cierre de la sucursal local del Banco Hipotecario, una medida que impacta de lleno en los trabajadores de la entidad y en los usuarios que dependen de la atención presencial.
Según se informó, la sucursal dejaría de funcionar en los próximos meses como parte de un proceso de reestructuración de la entidad bancaria, que apunta a reducir su red de atención física y profundizar la operatoria digital.
ALERTA GREMIAL
La decisión generó alarma en el ámbito gremial, donde advirtieron por los puestos de trabajo en riesgo y señalaron que la sucursal no presenta pérdidas ni baja actividad, además de cumplir un rol clave en la atención de jubilados, trabajadores y vecinos con escaso acceso a herramientas digitales.
El cierre reaviva el debate sobre el retiro del sistema financiero en ciudades del interior, una tendencia que se profundizó en los últimos años y que deja a muchas comunidades con menos servicios esenciales y una menor presencia del Estado y del sistema bancario.
En este escenario, no se descarta que se impulsen gestiones políticas y gremiales para intentar revertir la medida o, al menos, garantizar la continuidad laboral del personal afectado.



