El intendente se refirió a la crisis de ARSA, detalló el apoyo a los trabajadores y la búsqueda de inversores para "destrabar" el escenario.
El intendente Salvador Serenal, se refirió a la delicada situación que atraviesan los empleados de la fábrica de ARSA en Arenaza, ante la pérdida de su fuente laboral y el abandono por parte de la empresa.
En una entrevista radial, el mandatario explicó el rol que cumple el Municipio para resolver el conflicto. "Lo que podemos hacer es acompañar a los trabajadores y estar presente", afirmó Serenal, aclarando que es una cuestión privada en la que el gremio también interviene.
"De un día para otro cerraron la fábrica, literal. Dejaron a más de 200 familias sin trabajo", continuó el intendente, y explicó que la administración local acompaña, "como en la realización del inventario, porque "el temor es que la fábrica está cerrada y la saboteen".
Alerta por quiebra
Sobre la complejidad judicial del caso, Serenal detalló que las investigaciones indican que ARSA administrativamente es una empresa, pero la parte edilicia pertenece a otra. "Eso está todo en la causa judicial del concurso que, si sigue así, va a terminar en quiebra", lamentó.
En busca de inversores
Finalmente, el correligionario resaltó que su gestión busca activamente una salida. "Nosotros, acompañamos, trabajamos y buscamos que se destrabe, que otra empresa seria pueda invertir, o también enamorar a algún empresario de la zona para confluir".
Dicho esto, recordó que mantuvo reuniones con varios empleados y que se reúne con el gremio para intercambiar información, en pos de "poner nuestro granito de arena para encontrar una solución", concluyó.



