Desde el bloque de Juntos por el Cambio de Pehuajó, apuestan a crear la figura de la viceintendencia. La gobernadora buscaba modificar la carta orgánica y crearla.
En el Concejo Deliberante de Pehuajó, distrito conducido y ratificado electoralmente por Pablo Zurro, partió una iniciativa que apunta a los legisladores bonaerenses: crear el cargo de viceintendente en el territorio provincial. La iniciativa fue presentada por el bloque de ediles de Juntos por el Cambio, y propone que la Legislatura "“estudie y analice la factibilidad" de crear la figura del vicealcalde.
De acuerdo con los concejales opositores, el proyecto se ajusta al criterio de paridad de género, que ya funciona en el marco del legislativo de la provincia, con el objetivo de garantizar la alternancia también en el orden Ejecutivo.
La letra del proyecta señala que “en la actualidad el reemplazo de los Intendentes se da por intermedio de quien ocupa el primer lugar de la lista de concejales, según lo establece la Ley Orgánica de las Municipalidades (…) En caso de darse la necesidad de efectuar un reemplazo se ve afectada la composición del Concejo Deliberante”.
“La democracia requiere de determinados ajustes a fin de lograr una optimización no sólo en la representatividad sino en la ejecución de la misma (…) Debería crearse el cargo de Vice Intendente, quien sería el reemplazo natural del Intendente, y esto posibilitaría cumplir con la Ley de Paridad, ya que de ser el titular al cargo de intendente una mujer, su vice sería un varón y viceversa, garantizando de esta manera el acceso a los cargos mencionados a ambos género”, aseguran desde la bancada de Juntos por el Cambio.
Cabe destacar que, según pudo saber Cuestión Política, uno de los objetivos de la gobernadora María Eugenia Vidal en caso de conseguir un nuevo mandato en la Provincia, era la modificación de la Ley Orgánica de los Municipios. La variable tendría dos ejes centrales y el primero de ellos era la creación del cargo de Viceintendente.
El restante, la prohibición de los lazos de sangre hasta de tercer grado en las candidaturas a concejales. Es decir, un freno al nepotismo.



