Otra importante fábrica de la Cuarta entró en crisis y los trabajadores están en alerta por los descuentos salariales

  • Sección La cuarta
  • 10 de jun de 2024 - 16:17

Se trata de Acerbrag, ubicada en Bragado. La UOM realizó una protestas en las puertas de la firma y no descartan otras medidas.

A la crítica situación que atraviesan los trabajadores de la fábrica láctea ARSA de Lincoln, se sumó en la región el drama que viven los trabajadores de la empresa Acerbrag, de Bragado, quienes llevaron adelante una protesta en las puertas de la planta.

Este lunes, la UOM y el Cuerpo de Delegados se sentó en las puertas de ingreso a protestar por la medida que tomó la empresa de quitar un turno de trabajo y su vez el 22% adicional a 100 trabajadores. Según confió a Bragado TV el gremialista Ruben Senga, esta medida fue de “un día para el otro” cuando la empresa aseguró que “no hay producción debido a la crisis económica”.

Para lo trabajadores, eso representa una excusa poco fundamentada dado que tanto durante la crisis energética y la pandemia, ese 22 por ciento se mantuvo intacto. 

El sindicalista señaló, además, que asistieron a dos reuniones en el Ministerio de Trabajo sin lograr llegar a un acuerdo y a la empresa "no le importó" y tomó la medida de todos modos. Eso motivó la movilización y la decisión de instalarse toda la semana en la puerta.

“La semana pasada cobraron la primera quincena sin ese porcentaje. Los trabajadores aún no tienen las paritarias cerradas, están con el sueldo de noviembre y al mismo hay que quitarle ese 22%... Para una familia metalúrgica es imposible”, indicó Senga. 

En ese plano, pidió “que Acerbrag se ponga en la piel del trabajador que vino el 1° de enero a trabajar porque ellos necesitaban producción y trabajó en vez de estar pasando año nuevo con su familia".

A su turno, el delegado Adrián Ramos explicó que el básico de Acerbrag ronda entre los 290 y 300 mil pesos; y los operarios están sin horas extras ni adicionales de ningún tipo, a eso se le quita el 22%, que equivale entre 50 y 100 mil pesos dependiendo la categoría. “Hay trabajadores que cobran 200 mil pesos”, lamentó. 

Según Ramos, la fábrica sigue con el mismo ritmo de trabajo porque “llegan camiones de chatarra y se descargan igual, entran y salen camiones con mercadería, las ventas pueden que hayan bajado un poco, pero no para tomar esta medida”. 

Comentar