El intendente recibió a los empleados de la fábrica láctea para analizar la crisis que prima en la planta de Arenaza.
En el marco de la crisis que azota a la planta de ARSA en Arenaza, el intendente Salvador Serenal recibió los empleados para convencer sobre el escenario que transitan, el cual habla de despidos y licencias sin goce de sueldo.
Estudiando de cerca el panorama y con la voz de los trabajadores girando, el elcande alertó: "Hoy 218 puestos de trabajo directo están en peligro debido a las supuestas dificultades económicas que arrastra la empresa".
Si bien reconoce que la situación economía de la Argentina es compleja, no dudó en manifestar que "cortar el hilo por lo más delgado no aportará soluciones a futuro". La frase deja en claro la postura del intendente respecto del conflicto que en la empresa de postres y yogures ARSA.
Recordemos que, semanas atrás, el delegado gremial de ATILRA en Arenaza, Luciano Asad Elias, había afirmado que la empresa seguía haciendo maniobras de tensión, mientras los trabajadores sólo habían cobrado el 15% de sus salarios.
En esa instancia, el sindicalista señaló a Somos que la firma propuso "la suspensión alternada", pero "no hubo grandes cambios y no hay atención de acercar las partes y los trabajadores no pueden prestar servicio sintiéndose amenazados", apuntó.
Considerando los detalles, Serenal reiteró su espaldarazo: "Como lo hicimos con los 21 del Mendicream, nuevamente, vamos a estar al pie del cañón para ayudar a revertir esta situación y que se priorice la conservación de las fuentes de trabajo", sentenció.



