El bloque de concejales en Nueve de Julio se quebró, luego de la decisión del concejal radical electo Ignacio Palacios de separarse del PRO. En la región, no son pocos los casos de tensión entre ambas fuerzas
En las últimas horas y previo a la jura, el concejal electo de 9 de Julio, Ignacio Palacios, anunción que conformará su propio bloque en el Concejo Deliberante local, provocando así la ruptura de la bancada de Juntos, hasta ahora establecida por una alianza entre el PRO y la UCR. El líder del radicalismo local le ganó la interna en las PASO al candidato del Municipio y hará valer ese truinfo político.
Sin embargo, no se trata del único caso en la región, que incluso previo al acto electoral ya mostraba diferencias entre los distintos espacios que componen Juntos en las localidades, algo que se vio aún más acentuado con la división del radicalismo a nivel nacional, que genera otras alternativas de conducción y lineamiento.
Tal y como dio cuenta Cuestión Política semanas atrás, la UCR que preside el marplatense Maximiliano Abad busca ampliar las espaldas a la hora de la negociación interna marcándole la cancha a sus socios. El análisis boina blanca se fundamenta en la victoria de Facundo Manes sobre Diego Santilli en los distritos del interior provincial durante las PASO.
El radicalismo evaluó crear sus espacios de representación legislativa propia en los pagos donde el liderazgo está en manos de dirigentes del PRO. La estrategia levantó la guardia de los representantes del partido amarillo que esperan el movimiento radical para actuar en consecuencia.
Lo cierto es que la profecía comenzó a cumplirse, en parte. Con la ruptura en 9 de Julio, el temor a un efecto dominó empieza a crecer en la región. La tensión política en algunos distritos no es nueva, y el envión separatista podría provocar novedades en el escenario táctico de los Concejos locales.



