La fiesta popular, cerró sus tres jornadas de shows y deleites locales. Conocé la palabra de las autoridades regionales y bonaerenses.
El cierre de la 30ª edición de la Fiesta Nacional del Girasol se llevó todas las miradas con la visita del intendente local, Daniel Stadnik, su par de Hipólito Yrigoyen, Luis Ignacio Pugnaloni; el ministro de Desarrollo Agrario de la Provincia, Javier Rodríguez, y el senador bonaerense, Walter Torchio.
Las autoridades destacaron el alcance de la fiesta popular, la cual contó con tres jornadas de shows y deleites locales, y pusieron énfasis en la importancia del emprendedurismo y el consumo interno.
Esas líneas cobran mayor importancia por el contexto que prima en el territorio argentino "donde el gobierno de Milei plantea políticas macroeconómicas adversas", deslizó el funcionario de Axel Kicillof, quien se mostró acompañado por la subsecretaria de Agricultura, Ganaderia y Pesca de la provincia, Carla Seain.
Por su parte, Stadnik destacó la visita y remarcó: "Estamos muy agradecidos con toda la comunidad de Carlos Casares, felices con la gente. A pesar de las dificultades que estamos viviendo creemos que es nuestra obligación hacer esta fiesta, porque es para la gente y se merece disfrutar de una fiesta así", expresó.
En sintonía, el exintendente de Carlos Casares, hoy legislador provincial, Walter Torchio, recordó las distintas ediciones de la fiesta, ponderó su crecimiento y el valor de la comunidad, su cultura y tradición.
"Esta gran fiesta no sería posible sin el esfuerzo y la dedicación de tantas personas que ponen el corazón en cada detalle: artistas, artesanos, puestos gastronómicos, personal de seguridad y limpieza, técnicos, personal de salud y tantas instituciones que trabajan para que todo salga de la mejor manera", pronunció.
A su turno, el intendente vecino (Luis Ignacio Pugnaloni), celebró el evento, agradeció la invitación, y resaltó el recibimiento y la hospitalidad que le brindó el Municipio, tanto a él como a su familia.