La luz verde a los números del Ejercicio 2017 contó con las voluntades del oficialismo y el Frente Renovador. Fueron 12 los votos a favor y 6 los votos en contra.
La Rendición de Cuentas municipal 2017 fue aprobada por mayoría -12 votos a favor y 6 en contra- anoche, en la tercera Sesión Ordinaria del año del Honorable Concejo Deliberante (HCD), con el apoyo del bloque oficialista Cambiemos (diez) y el respaldo del Frente Renovador (dos), mientras que los otros dos sectores de la oposición, Unión Ciudadana (cuatro) y Una Nueva Alternativa (dos), se pronunciaron en contra.
La ex contadora municipal Laura Angelini fue la primera en hablar, y lo hizo en representación del bloque que preside, UNA, y de quienes integran UC, para fundamentar la postura de desaprobar la Rendición de Cuentas 2017 mediante la lectura de una Resolución que presentaron conjuntamente.
Aunque allí reconocen que “es el Tribunal de Cuentas quien, en última instancia, realizará el dictamen final” sobre la rendición, remarcan que “el control de las cuentas es una facultad y obligación indelegable” otorgada por los artículos 65 y 66 de la Ley Orgánica de las Municipalidades (LOM) que “los bloques opositores se niegan a resignar”.
Y apuntan a las dificultades insalvables que tuvieron para consultar el Programa Rafam (Reforma de la Administración Financiera en el ámbito Municipal), las que atribuyen a la “actitud reticente de parte del (Departamento) Ejecutivo” a pesar de los requerimientos elevados.
El reclamo se centró en la imposibilidad de acceder a los distintos módulos y particularmente al de contrataciones “donde puede informarse sobre las compras del Departamento Ejecutivo, para realizar un control sobre el gasto público”.
También señalaron que así “podrían controlarse los diferentes convenios de Provincia y Nación en los que ingresan recursos afectados” y además “corroborar si se han contratado por licitación o por administración”.
“Este Concejo (Deliberante) no ha podido informarse si el déficit de 37 millones ha podido superarse en este cuatrimestre sin dejar de lado la calidad de los servicios básicos que el Municipio presta”, agrega la Resolución, para considerar que “esto trae aparejado la imposibilidad real de un estudio exhaustivo de su incidencia en el manejo de los fondos”.
Y advierten que “del estudio de la totalidad de las cuentas surge un desvío importante respecto del presupuesto original aprobado por mayoría por este Concejo, tal es el caso que por primera vez se ha superado el monto global aprobado en gasto en Personal por $ 23 millones, Servicios de Terceros por casi $ 6 millones y Servicios de la deuda por $ 6,2 millones”.
Desde el oficialismo el encargado de defender la Rendición de Cuentas municipal y responder las observaciones de la oposición fue el concejal Alfredo Zambiasio, quien arrancó diciendo que a la Resolución presentada por UNA y UC sólo le modificaría una cosa: Pondría aprobar donde dice lo contrario.
Sin embargo, y también con la lectura de un escrito, luego se explayó, empezando por “poner de relieve que estamos frente a un examen eminentemente técnico en torno a si la información suministrada por el Departamento Ejecutivo, responde a las exigencias legales apuntadas y, especialmente, si se observan deficiencias que ameriten su crítica razonada”, además de destacar que todo municipio “se ve sometido a un doble control”, el del HCD y el ejercido por el Tribunal de Cuentas, que es “más exhaustivo y periódico”.
Zambiasio enfatizó que de los controles “no surgen, prima facie, inconsistencias ni irregularidades que deban ser merituadas” y que, por el contrario, “las partidas analizadas guardan coherencia con el presupuesto efectivamente ejecutado”.
El presidente del bloque Cambiemos añadió que “un párrafo aparte merece la compensación de partidas presupuestarias” que se analizó por separado y en la cual el Departamento Ejecutivo “ha debido compensar partidas saliéndose de las estructuras programáticas originalmente previstas”.
“Es correcto que ello no es frecuente ni aconsejable, pero vaya como descargo de tal situación, tanto al altísimo porcentaje de ejecución que tuvo el Presupuesto 2017 y que, como expusiéramos en la sesión anterior, superó el 97%”, consideró.
Zambiasio también incluyó “los factores externos que condicionaron el año calendario anterior, tales como las inundaciones, la puesta en funcionamiento de centros de salud de alta complejidad, continuar financiando obras con recursos ordinarios y que se pactaron con fondos afectados, con el claro propósito de no detener las mismas y a sabiendas que, como efectivamente ocurrió, tanto Provincia como Nación girarían el dinero".
Dentro de estas cuestiones, agregó además "una negociación salarial que respetó los porcentajes previamente presupuestados pero que se anticipó en su ejecución, recordando que el 18% de aumento fue otorgado a partir del 1º de marzo de 2017 cuando originalmente se había proyectado hacerlo en cuatro etapas”.
Asimismo, admitió que independientemente de lo expuesto es obvio que la preocupación central “pasa por el déficit que arrojó el ejercicio anterior”, que ascendió a los $ 37 millones, y que justificó en seis puntos:
El dinero de programas de obras ingresados en 2016 y no gastados en dicho ejercicio, sino que la erogación se produjo comenzado 2017; $ 8,4 millones de dinero no desembolsado en término por Hábitat Nación por obras financiadas con recursos corrientes y cuyo recupero se produjo durante 2018; la pauta salarial originalmente presupuestada en cuatro etapas del 4,5% cada una, que terminó convirtiéndose en un 18% pagadero de manera íntegra a partir del 1º de marzo de 2017; el fenómeno de las inundaciones que obligaron a realizar trabajos fuera de lo normal y habitual para años anteriores, generando un gasto extra de $ 6 millones; la inversión real directa del Municipio en obras de infraestructura en la Ampliación Urbana; y la política de reequipamiento iniciada por esta gestión desde su asunción, invirtiendo $ 21 millones en compra de bienes de uso.
“Vemos que las críticas vertidas reflejan opiniones de neto carácter político o interpretativo de la gestión municipal, pero en modo alguno reflejan observaciones de mérito técnico o contable que resulten suficientes para desvirtuar la rendición en análisis”, cerró Zambiasio.
La conclusión final del concejal de Cambiemos produjo un intercambio con el edil Pablo Larrosa (UC), quien contratacó mencionando situaciones con proveedores del municipio que “cumplen funciones públicas en otros organismos, incluso algunos funcionarios municipales también han facturado servicios”, dijo, para enumerar tres casos aunque sin formular nombres propios.
Zambiasio contestó que eso no representa ninguna irregularidad, siempre que los servicios se realicen y no haya sobreprecios, y recordó que durante sus interinatos como intendente firmó, por ejemplo, cheques para proveedores que son autoridades de otros partidos políticos. “No hay situaciones anómalas o fraudulentas”, concluyó, para dar paso a la votación.



