La difusión de un decreto municipal generó dudas sobre la continuidad de una obra clave para el funcionamiento del comedor escolar.
En 9 de Julio se abrió una controversia tras la difusión de un decreto municipal que puso en duda la continuidad de la obra de instalación de gas en la Escuela Secundaria Nº 8, una intervención considerada clave por la comunidad educativa para garantizar el funcionamiento del comedor escolar.
QUÉ DIJO EL MUNICIPIO
Ante el revuelo generado, la administración de María José Gentile salió a aclarar públicamente que la obra no fue cancelada y que los trabajos se concretarán. Según explicaron, el decreto responde a una instancia administrativa vinculada a ajustes técnicos del proyecto y no a la baja definitiva de la intervención.
Sin embargo, la aclaración no logró desactivar el malestar. Familias y docentes expresaron su preocupación por el impacto que eventuales demoras puedan tener en el funcionamiento del comedor escolar, un servicio clave para cientos de estudiantes.
La obra de instalación de gas es considerada fundamental para garantizar condiciones adecuadas de alimentación, ya que el comedor brinda desayuno, almuerzo, merienda y cena a una importante matrícula, convirtiéndose en un pilar del acompañamiento social y educativo.
OBRA BAJO LA LUPA: MALESTAR Y PEDIDO DE INFORME
Desde la cooperadora escolar manifestaron su “preocupación y dolor” por la difusión del decreto que parecía frenar la obra, y reclamaron explicaciones urgentes sobre el destino de los fondos y las medidas para garantizar condiciones edilicias adecuadas.
En paralelo, el bloque de concejales de la UCR cuestionó el manejo de la situación y reclamaron mayor claridad en las decisiones vinculadas a infraestructura educativa. En ese marco, presentaron un pedido de informes para conocer los plazos, el estado real de la obra y los criterios adoptados por el Ejecutivo.



