A las 20 horas del día de hoy, el intendente de General Villegas dará inicio a las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante de su ciudad. Será el último de los recintos en la cuarta sección electoral en cumplir con este protocolo. Con 5 encuentro extraordinarios en el lomo, el año legislativo villeguense asoma cargadito: tres fuerzas representadas y dos de ellas con desdoblamiento: la primera entre UCR y Cambiemos. La segunda entre FPV y Grupo San Martín. Campana calentó la previa y dio una pista sobre lo que será su discurso: denunció en la Fiscalía local a la gestión anterior por faltante de herramientas.
General Villegas da el puntapié inicial a lo que sera el ciclo 2016 de debates legislativos. El discurso estará oficiado por un debutante: Eduardo Campana (Cambiemos) y, con 5 encuentros extraordinarios sobre el lomo del recinto, la muestra parece ser lo suficientemente sólida como para aventurar un año de auspicios idas y vueltas.
Después de muchos años, el Concejo Deliberante local no tendrá una mayoría automática por parte del oficialismo. De las tres fuerzas representadas, dos de ellas presentan desdoblamiento: una entre FPV y Grupo San Martín, la otra entre UCR y Cambiemos.
El bloque más abroquelado es el alegrismo (Frente Renovador). No obstante, a pesar de ser el grupo más numeroso, el resto del recinto parece estar pasando factura a tanto años de supremacía legislativa ya que -hasta el momento- fueron más las reveses que las ganadas por parte del massismo villeguense.
Una particularidad para el Frente Renovador es la renuncia -hasta el momento- de dos de sus cabezas en el debate: Daniel Chiesa y Valeria Iglesias.
El intendente local, Eduardo Campana (Cambiemos), debuta en este tipo de discursos y -a priori- ya se saben dos ejes centrales: el Conflicto por el Río V que atrajo a la agenda mediática hacia General Villegas a principios de febrero y la ineludible "pesada herencia".
Pero además, Campana le puso un aliciente en las últimas horas previas: denunció a la gestión anterior por faltante de herramientas ante la ayudantía fiscal local, una medida que -incluso- el propio diputado nacional, Gilberto Alegre, a modo de chicana, le había pedido para empezar a aclarar el entramado del municipio que recibió.
Después de muchos años, el Concejo Deliberante local no tendrá una mayoría automática por parte del oficialismo. De las tres fuerzas representadas, dos de ellas presentan desdoblamiento: una entre FPV y Grupo San Martín, la otra entre UCR y Cambiemos.
El bloque más abroquelado es el alegrismo (Frente Renovador). No obstante, a pesar de ser el grupo más numeroso, el resto del recinto parece estar pasando factura a tanto años de supremacía legislativa ya que -hasta el momento- fueron más las reveses que las ganadas por parte del massismo villeguense.
Una particularidad para el Frente Renovador es la renuncia -hasta el momento- de dos de sus cabezas en el debate: Daniel Chiesa y Valeria Iglesias.
El intendente local, Eduardo Campana (Cambiemos), debuta en este tipo de discursos y -a priori- ya se saben dos ejes centrales: el Conflicto por el Río V que atrajo a la agenda mediática hacia General Villegas a principios de febrero y la ineludible "pesada herencia".
Pero además, Campana le puso un aliciente en las últimas horas previas: denunció a la gestión anterior por faltante de herramientas ante la ayudantía fiscal local, una medida que -incluso- el propio diputado nacional, Gilberto Alegre, a modo de chicana, le había pedido para empezar a aclarar el entramado del municipio que recibió.



