La ex Presidenta declaró en la causa que investiga presunta corrupción en la asignación de obra pública durante su gestión y le apuntó a Cambiemos. También denunció que hay un "hostigamiento mediático y judicial".
La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó hoy que es “un disparate mayúsculo” y una “maniobra formidable de persecución política y de hostigamiento mediático” la causa judicial que investiga el presunto direccionamiento de obras públicas en Santa Cruz en favor del empresario Lázaro Báez y manifestó además que Cambiemos es "una asociación olítica terrorista".
Tras presentarse a declarar en los tribunales de Comodoro Py ante el juez federal Julián Ercolini, CFK dialogó con la prensa y afirmó que "es un disparate mayúsculo pretender que una asociacion ilícita la conforman un Poder Ejecutivo integrado de manera legal".
"Creo que buscan difamación, proscripción y estigmatización de un movimiento político. Hay una persecución judicial de todos aquellos candidatos que pueden poner en riesgo sus resultados de la elección. Tratan de tapar el desastre económico y social", consideró.
En ese marco, sostuvo que si su gestión fue "una asociación ilícita", la de Mauricio Macri sería "una asociación ilícita terrorista" porque "infunde terror en los ciudadanos, que tienen terror cuando llega la factura de luz y de gas o cuando van al supermercado".
La líder del Frente para la Victoria exigió además "que se haga una investigación no sesgada: resulta casi ridículo que se investiguen sobreprecios de en una sola empresa, en un solo distrito, con una sola empresa cuando hubo 24 mil empresas" que realizaron obras públicas durante su gestión, por lo que pidió que también se ponga la lupa sobre Ángelo Calcaterra, el primo del Presidente.



