Tras la aprobación en la Cámara de Diputados de la Nación, ahora le toca el turno a los senadores. Hay 52 oradores anotados y se estima que la sesión se extenderá hasta el mediodía. Dan por descontado la aprobación del acuerdo.
El gobierno de Mauricio Macri se encamina a su primer éxito legislativo y a dar un paso clave en el cometido de su programa económico. Desde las 10.47, los miembros del Senado de la Nación se reúnen en el recinto de deliberaciones para votar el proyecto de ley que ratifica los acuerdos que el Poder Ejecutivo selló con los holdouts, los tenedores de bonos en default, con el objetivo de ponerle fin al litigio y volver a tomar deuda en el exterior.
Se trata de la primera iniciativa legislativa del presidente, fundamental en su estrategia económica, que cuenta con el aval de buena parte de la oposición parlamentaria y de los gobernadores peronistas, que se reflejará en el recinto a la hora de la votación, estimada para las últimas horas de este miércoles.
Teniendo en cuenta que se calculan casi medio centenar de votos a favor del proyecto, la alianza oficialista Cambiemos -integrada por el Pro, la UCR y la Coalición Cívica- no tuvo problemas a la hora de conseguir quórum a pesar de ser minoría en el pleno.
El mérito del inicio de la sesión lo tuvo el sector del Frente para la Victoria-PJ -bloque con 43 de los 72 integrantes de la Cámara- que respaldará la iniciativa por pedido de los gobernadores, en el marco de la fuerte puja que atraviesa el peronismo por su relación con el nuevo oficialismo.
Así, mientras que en la Cámara de Diputados la amplia mayoría del FpV se pronunció contra el proyecto, se prevé que más de la mitad del bloque que conduce Miguel Pichetto vote con el oficialismo. Así lo harían los peronistas de Salta, Catamarca, Tierra del Fuego, Río Negro, Entre Ríos, Misiones, Tucumán, Corrientes y sus aliados de Santiago del Estero y La Pampa.
Y en el mismo sentido se pronunciarán el peronismo disidente, el GEN, el Movimiento Popular Neuquino y el bloque UNA -que expresa la alianza entre Sergio Massa y José Manuel De la Sota-.
El rechazo, en cambio, está a cargo del kirchnerismo duro representado por las cuatro senadoras de La Cámpora y representantes por Buenos Aires, Neuquén, Santa Cruz, Formosa, Chaco y La Rioja -en el caso de estos dos últimos, contra el pedido de sus gobernadores- así como de la rionegrina Magdalena Odarda -de la Coalición Cívica no oficialista- y el porteño Fernando “Pino” Solanas (Proyecto Sur) que no estaría a la hora de votar por viajar al exterior.
CLAVE PARA EL OFICIALISMO
El proyecto ratifica los acuerdos que selló el gobierno de Macri con los holdouts, entre ellos los denominados fondos buitre. Así, se autoriza un pago en efectivo de 11.864 millones de dólares antes del 14 de abril para cerrar el litigio que afronta el país en tribunales internacionales y que obstaculiza el pago a los bonistas que entraron a las reestructuraciones de 2005 y 2010.
Para eso la iniciativa deroga la Ley Cerrojo y modifica la de Pago Soberano, normas sancionadas durante el kirchnerismo que impiden mejores ofertas de pago a los bonistas que no entraron a los canjes previos.
En tanto, se autoriza un endeudamiento por 15.500 millones de dólares, que el Gobierno espera pagar en 5, 10 y 15 años y con una tasa de interés del 7,5 por ciento aproximadamente, es decir, una tasa más baja a la que se ofrece actualmente para el país.
Entre otras cuestiones, se prorroga la cesión de jurisdicción para dirimir futuros litigios y se crea una comisión bicameral para seguir el pago de deuda externa.
Se trata de un paso clave para el cometido del programa económico de Gobierno, que apuesta al endeudamiento para financiar el déficit fiscal -a su juicio responsable de la inflación-, obras públicas para mejorar la competitividad de los productos argentinos y, a su vez, refinanciar nueva deuda.
La propuesta cuenta con apoyo de la mayoría de la oposición y de los gobernadores, quienes buscan emitir deuda a tasas más bajas para reactivar las economías provinciales. Para la oposición kirchnerista y de izquierda, en cambio, existe el riesgo de que los bonistas que entraron a los canjes demanden mejores condiciones de pago y de que el nuevo ciclo de endeudamiento sea para financiar nuevo endeudamiento (“bicicleta financiera”).
FUENTE: Parlamentario.com
Se trata de la primera iniciativa legislativa del presidente, fundamental en su estrategia económica, que cuenta con el aval de buena parte de la oposición parlamentaria y de los gobernadores peronistas, que se reflejará en el recinto a la hora de la votación, estimada para las últimas horas de este miércoles.
Teniendo en cuenta que se calculan casi medio centenar de votos a favor del proyecto, la alianza oficialista Cambiemos -integrada por el Pro, la UCR y la Coalición Cívica- no tuvo problemas a la hora de conseguir quórum a pesar de ser minoría en el pleno.
El mérito del inicio de la sesión lo tuvo el sector del Frente para la Victoria-PJ -bloque con 43 de los 72 integrantes de la Cámara- que respaldará la iniciativa por pedido de los gobernadores, en el marco de la fuerte puja que atraviesa el peronismo por su relación con el nuevo oficialismo.
Así, mientras que en la Cámara de Diputados la amplia mayoría del FpV se pronunció contra el proyecto, se prevé que más de la mitad del bloque que conduce Miguel Pichetto vote con el oficialismo. Así lo harían los peronistas de Salta, Catamarca, Tierra del Fuego, Río Negro, Entre Ríos, Misiones, Tucumán, Corrientes y sus aliados de Santiago del Estero y La Pampa.
Y en el mismo sentido se pronunciarán el peronismo disidente, el GEN, el Movimiento Popular Neuquino y el bloque UNA -que expresa la alianza entre Sergio Massa y José Manuel De la Sota-.
El rechazo, en cambio, está a cargo del kirchnerismo duro representado por las cuatro senadoras de La Cámpora y representantes por Buenos Aires, Neuquén, Santa Cruz, Formosa, Chaco y La Rioja -en el caso de estos dos últimos, contra el pedido de sus gobernadores- así como de la rionegrina Magdalena Odarda -de la Coalición Cívica no oficialista- y el porteño Fernando “Pino” Solanas (Proyecto Sur) que no estaría a la hora de votar por viajar al exterior.
CLAVE PARA EL OFICIALISMO
El proyecto ratifica los acuerdos que selló el gobierno de Macri con los holdouts, entre ellos los denominados fondos buitre. Así, se autoriza un pago en efectivo de 11.864 millones de dólares antes del 14 de abril para cerrar el litigio que afronta el país en tribunales internacionales y que obstaculiza el pago a los bonistas que entraron a las reestructuraciones de 2005 y 2010.
Para eso la iniciativa deroga la Ley Cerrojo y modifica la de Pago Soberano, normas sancionadas durante el kirchnerismo que impiden mejores ofertas de pago a los bonistas que no entraron a los canjes previos.
En tanto, se autoriza un endeudamiento por 15.500 millones de dólares, que el Gobierno espera pagar en 5, 10 y 15 años y con una tasa de interés del 7,5 por ciento aproximadamente, es decir, una tasa más baja a la que se ofrece actualmente para el país.
Entre otras cuestiones, se prorroga la cesión de jurisdicción para dirimir futuros litigios y se crea una comisión bicameral para seguir el pago de deuda externa.
Se trata de un paso clave para el cometido del programa económico de Gobierno, que apuesta al endeudamiento para financiar el déficit fiscal -a su juicio responsable de la inflación-, obras públicas para mejorar la competitividad de los productos argentinos y, a su vez, refinanciar nueva deuda.
La propuesta cuenta con apoyo de la mayoría de la oposición y de los gobernadores, quienes buscan emitir deuda a tasas más bajas para reactivar las economías provinciales. Para la oposición kirchnerista y de izquierda, en cambio, existe el riesgo de que los bonistas que entraron a los canjes demanden mejores condiciones de pago y de que el nuevo ciclo de endeudamiento sea para financiar nuevo endeudamiento (“bicicleta financiera”).
FUENTE: Parlamentario.com



