Laura Ricchini capitalizó la suspensión del acto del Presidente para exponer el reclamo por el bajo nivel, una herida abierta en la ciudad.
La suspensión de la visita de Javier Milei a Junín por el mal clima se convirtió en la excusa perfecta para que el PRO local le pasara una sutil pero filosa factura al Presidente. La encargada de lanzar el dardo fue la diputada provincial Laura Ricchini.
La legisladora, primero lamentó la noticia con un formal "una pena que Javier Milei no venga a Junín", pero inmediatamente disparó el verdadero mensaje: "Tenía esperanzas que al ver la situación que está viviendo parte de Junín por la división de la obra del bajo nivel que paralizaron hace años, decidiera reactivarla de una vez".
Una pena que @JMilei no venga a junin. Tenía esperanzas que al ver la situación que esta viviendo parte de Junín por la división de la obra del bajo nivel que paralizaron hace años, decidiera reactivarla de una vez… https://t.co/903ZQr2Hfx
— Laura Ricchini (@ricchinilaura) August 18, 2025
La frase no es casual, expone la "bronca" por una de las obras más sensibles para la ciudad que, se ha convertido en una bandera de reclamo del intendente Pablo Petrecca desde hace más de un año y medio. Es una forma de nacionalizar una demanda local, apuntando directamente a la responsabilidad del Gobierno libertario.
Pero la expresión de la juninse también deja al descubierto la creciente tensión y el distanciamiento con el jefe de Estado. Un quiebre que se profundizó con la ruptura del PRO entre el sector que se alió con La Libertad Avanza y el que, como Ricchini, se encolumnó en el frente "Somos Buenos Aires".
Así, lo que parecía un simple lamento por una agenda cancelada, se transformó en una precisa jugada política, donde no solo le marcan la cancha a Milei por el ajuste en la obra pública, sino que también reafirman la identidad y la autonomía del sector del Pro que reacciona ante el avance libertario.



