A partir de una convocatoria realizada por entidades agropecuarias, productores de distintos puntos de la Provincia se juntaron en la puerta de la firma para cuestionar los precios del sector.
Tamberos de distintos puntos de la Provincia de Buenos Aires se juntaron en las puertas de la planta de La Serenísima, en Trenque Lauquen, para protestar por la crisis del sector e iniciar una discusión por la diferencia de precios que perjudica al productor.
La iniciativa había sido convocado por la Comisión de Lechería de CARBAP, entre otras entidades. “La Serenísima compra el 75 % de la producción de nuestra región, por eso hacemos ahí la protesta”, afirmó a Radio Provincia el productor Ignacio Kovasky
Kovasky, presidente de la Sociedad Rural de Trenque Lauquen, explicó que “la producción lechera no tiene reglas claras en el negocio. La plata sale de la góndola, del mercado interno”.
“Todos pueden ajustar para abajo a su proveedor principal cuanto le pagan, nosotros no podemos ajustar desde ningún lado, entregamos la leche y nos ponen el precio de lo producido”, añadió Kovasky, y agregó que “el 60 % de los tambos son chicos y se trabaja las 24 horas”.
La Sociedad Rural Argentina también manifestó que “acompaña a los productores que quieren mostrarle a la sociedad la situación de quebranto que atraviesan, producto del impacto que generó la devaluación del peso sobre los costos de producción”.
“acompaña a los productores que quieren mostrarle a la sociedad la situación de quebranto que atraviesan, producto del impacto que generó la devaluación del peso sobre los costos de producción”.
La manifestación a La Serenísima es un pedido directo al sector industrial. Por eso, la SRA pidió a la industria que “acelere los mecanismos que permiten trasladar a los precios de la materia prima con mayor rapidez los beneficios asociados a la realización de los negocios de exportación”.
Asimismo, la entidad solicito a la cadena comercial que “se ponga a disposición para acortar los plazos de pago, y de esta forma evitar el rompimiento de la cadena de pago”, y, por otro lado, pidió al Estado, que “revise la situación tributaria del sector, y que facilite el proceso exportador sobre todo de las pymes lácteas y que monitoree la compra venta de leche cruda entre industrias”.



