A días de haber asumido su mandato presidencial, Mauricio Macri batió records de DNU. Sin mayoría en ninguna de las Cámaras y con la confirmación de que no habrá sesiones extraordinarias, hasta marzo del año que viene será la forma de gobernar que aplicará Cambiemos. Ayer , frente a este panorama, con el fin de completar la cantidad de miembros del máximo tribunal de justicia, el Presidente de la Nación designó a dos jueces en comisión: Horacio Rosatti y Carlos Rosenkranz
Macri aprovechó la temporada de ofertas y ayer hizo 2x1. A la quita de las retenciones anunciadas por la mañana, le sumó el decreto más polémico en sus seis días como máxima autoridad nacional: nombrar como jueces al rector de la Universidad de San Andrés, Carlos Rosenkranz, y al ex ministro de Justicia del kirchnerismo, Horacio Rosatti.
La designación por decreto representa mucho más que obviar el paso previo de la intervención del Congreso, significa también dos hechos históricos en el ranking de los presidenciables: el primero de ellos, que Macri utlizó un mecanismo que no se usaba desde 1852 cuando Argentina no tenía una constitución que la rigiera. El segundo, que en su corto tiempo como Jefe de Estado batió records de DNU (Decretos de Necesidad de Urgencia): más de 30 en 6 días, un promedio de 5 cada 24 horas.
Si bien es cierto que el inciso 19 del artículo 99 de la Carta Magna establece que el Presidente de la Nación “puede llenar las vacantes de los empleos que requieran el acuerdo del Senado y que ocurran durante su receso por medio de nombramientos en comisión que expirarán al fin de la próxima Legislatura”. También es cierto que la forma de gobernar de CFK -tanto criticada por el propio Macri- ni larga al lado de su estadística: Cristina Fernández de Kirchner gobernó con un DNU cada mes y medio. Más atrás llega Alfonsín con uno cada seis meses.
En efecto, Macri puso las cartas sobre la mesa frente a un panorama legislativo que no es moco de pavo. El Jefe de Estado no cuenta con una mayoría propia en ninguna de la Cámaras y necesitará mucho más que habilidad política para sellar acuerdos que le garanticen gobernabilidad.
La designación por decreto representa mucho más que obviar el paso previo de la intervención del Congreso, significa también dos hechos históricos en el ranking de los presidenciables: el primero de ellos, que Macri utlizó un mecanismo que no se usaba desde 1852 cuando Argentina no tenía una constitución que la rigiera. El segundo, que en su corto tiempo como Jefe de Estado batió records de DNU (Decretos de Necesidad de Urgencia): más de 30 en 6 días, un promedio de 5 cada 24 horas.
Si bien es cierto que el inciso 19 del artículo 99 de la Carta Magna establece que el Presidente de la Nación “puede llenar las vacantes de los empleos que requieran el acuerdo del Senado y que ocurran durante su receso por medio de nombramientos en comisión que expirarán al fin de la próxima Legislatura”. También es cierto que la forma de gobernar de CFK -tanto criticada por el propio Macri- ni larga al lado de su estadística: Cristina Fernández de Kirchner gobernó con un DNU cada mes y medio. Más atrás llega Alfonsín con uno cada seis meses.
En efecto, Macri puso las cartas sobre la mesa frente a un panorama legislativo que no es moco de pavo. El Jefe de Estado no cuenta con una mayoría propia en ninguna de la Cámaras y necesitará mucho más que habilidad política para sellar acuerdos que le garanticen gobernabilidad.
Con la desginación de Rosenkranz y Rosatti, Mauricio Macri pareció haberles dicho ayer a los legisladores nacionales "Miren, estos son los hombres que me gustan para la Corte. A partir de ahora, negociemos". Y a partir de ahora harán eso: negociar.
Su elección tiene fecha de vencimiento: miércoles 30 de noviembre de 2016. Hasta ese día los juristas podrán ejercer su cargo. La primera acción será -entonces- enviar los pliegos al Senado y la primera misión será lograr que los aprueben.
Su elección tiene fecha de vencimiento: miércoles 30 de noviembre de 2016. Hasta ese día los juristas podrán ejercer su cargo. La primera acción será -entonces- enviar los pliegos al Senado y la primera misión será lograr que los aprueben.
Macri sabe que ganó tiempo y no desconoce que en los primeros cien días de gobierno hay una especie de luna de miel con la opinión pública que no se le niega a nadie. Frente a este panorama, dos conclusiones a esta altura irrefutables. La primera: Macri no va a desaprovechar ese tiempo discutiendo "las formas". Te guste o no. La segunda: todavía no llegamos a la semana de gestión, van a venir muchos "gestos" más como estos.
Post asado con los gobernadores, al confirmar que no llamaría a sesiones extraordinarias, la conclusión era una sola: se venía la temporada de decretos. Sin discriminar índole, hay para todos los gustos: desde Educación, pasando por Comunicación y hasta Justicia.
Post asado con los gobernadores, al confirmar que no llamaría a sesiones extraordinarias, la conclusión era una sola: se venía la temporada de decretos. Sin discriminar índole, hay para todos los gustos: desde Educación, pasando por Comunicación y hasta Justicia.
Por lo pronto, ayer la primera conversa fue Stolbizer, de su deber moral por reconocer el llamado al diálogo de Macri al rechazo ético con indignación: "Ni Cristina se animó a tanto". Mauricio lo hace posible.



