Al contrario de lo que pasó en Santa Fe, el actual gobernador de Río Negro ganó comodamente las elecciones en su provincia. Pichetto reconoció la amplia diferencia que superó los 20 puntos.
Sin discusión. Weretilneck afianzó su gobierno con una ventaja contundente que rapidamente fue reconocida por sus opositores. La elección significó una cachetada para el peronismo rionegrino que deberá hacer una fuerte autocrítica.
Weretilneck, proveniente del Frente Grande, quedó al frente del poder de la provincia con la muerte del gobernador Carlos Soria, de quien era vice. Aliado del PJ y de Pichetto, el mandatario provincial rompió con el oficialismo en 2013 y apoyó a Sergio Massa de quien se alejó para impulsar un proyecto de neto corte provincial.
La estrategia le salió redonda. Hoy, dos años después, su partido se afianza con una excelente elección (1 de cada 2 rionegrinos lo votaron). "Si hay alguien que ha ganado esta noche es Río Negro, porque Río Negro después de hoy está más unido, está sintiendo que formamos parte de un camino, que el proceso de integración provincial está consolidado", resaltó el mandatario provincial durante los festejos que encabezó en Cipolletti junto a su compañero de fórmula Pedro Pesatti.



