Luego de las críticas de aliados y opositores el presidente Mauricio Macri anuló la movilidad de la conmemoración del día de la memoria y del 2 de abril.
Mauricio Macri no da pie con bola. Desde sus vacaciones en Chapadmalal (ya lleva más de 40 días desde que es presidente) tuvo que volver a dar marcha atrás a la decisión de declarar móvible la jornada de memoria del 24 de marzo.
No es la primera vez quen el primer mandatario tiene que dar marcha atrás. Le pasó los dos nombramientos de los ministros de la Corte Suprema Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti, con los "tarifazos", con la remoción del ex carapintada al frente de la aduana, José Luis Gómez Centurión, entre otras medidas.
En esta oportunidad, se trató de una fecha muy importante y sensible para la historia Argentina. Durante ese día las organizaciones de Derechos Humanos rememoran el genocidio de Estado que se vivió en Argentina en el último golpe militar que costó la vida de 30 mil desparecidos y en donde se llevó un plan sistématico de desaparición de personas, robos de bebes y exterminio a militantes políticos.
Sin embargo, la presión ejercida por el peronismo unido y el pedido de esta mañana del radicalismo para que al Gobierno “acepte” las "miradas" críticas, surtió efecto. Macri firmó entonces un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) rectificando la decisión de que el 24 de marzo sea un feriado "movible".
Días atrás, el peronismo mientras tanto se había mostrado dispuesto a ir a fondo. El intendente de Pehuajó, Pablo Zurro, fue el primero en firmar un decreto que dispone "asueto" para el día 24 de marzo. Y la medida se replicó en decenas de municipios bonaerenses y provincias del mismo color político. Incluso gobernadores como Carlos Verna (La Pampa) y Mario Das Neves (Chubut) habían adherido.
Otro que adhirió a la jornada fue el intendente de San Martín, Gabriel Katopodis, que se arrogó ser el ideador de la propuesta. Su actitud le valió críticas del propio Zurro que lo acusó de "copiarlo y mentir". Al margen de este simbronazo político Katopodis explicó que: “Pocos temas construyeron en la sociedad un consenso tan fuerte como éste, pero el Gobierno no lo entiende. Sus miembros crecieron ajenos y las respuestas que dan lo demuestran ”.



