El intendente de General Villegas defendió el ordenamiento de las cuentas públicas, destacó la inversión en salud y educación y planteó los desafíos productivos y demográficos del distrito.
El intendente de General Villegas, Gilberto Alegre, inauguró el período de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante, donde presentó el informe de gestión correspondiente a 2025 y delineó los principales objetivos de gobierno para el año en curso. Allí celebró haber cerrado el año con superávit luego de años de crisis económica.
“Cuando asumimos en diciembre de 2023 recibimos un municipio con un déficit de 287 millones de pesos”. Según explicó, el ejercicio 2025 cerró con un superávit financiero de 2.341 millones de pesos, resultado que atribuyó a la reorganización administrativa, el control del gasto y una política de recaudación más eficiente.
A ello sumó que “con las cuentas saneadas y el orden recuperado, podemos mirar al futuro con la certeza de que lo peor quedó atrás”.
Asimismo, el intendente señaló que el área sanitaria continúa siendo la mayor prioridad presupuestaria del municipio. “La salud es nuestra primera prioridad. Le destinamos el 29,2% del presupuesto municipal”.
Entre las principales acciones mencionó la incorporación del servicio de resonancia magnética mediante convenio público-privado, la expansión de la red de atención primaria en todas las localidades y la implementación de telemedicina para pueblos donde no llegan especialistas. Durante 2025, el hospital municipal registró una intensa actividad, con miles de estudios diagnósticos y más de 1.400 cirugías realizadas.
En la parte final del discurso, el intendente planteó los desafíos que enfrenta el distrito en los próximos años: la transformación productiva del agro, la necesidad de diversificar la economía local, el éxodo juvenil y los efectos del cambio climático. En ese sentido, defendió el modelo de gestión basado en el orden fiscal y la inversión social.
“La responsabilidad fiscal y la sensibilidad social no son opuestos sino complementarios”. Luego, cerró con una síntesis que marcó el tono político del mensaje: “Pasamos del déficit a la solvencia. Del abandono de las obras a la inauguración de escuelas. Del silencio ante la crisis a una gestión que rinde cuentas con orgullo”.



