"La coparticipación no me cubre ni la mitad de la masa salarial", dijo el intendente Pugnaloni.
El ajuste en las arcas municipales tiene a los intendentes contra las cuerdas, especialmente cuando se acerca el momento de abonar el aguinaldo.
El intendente de Hipólito Yrigoyen, Ignacio Pugnaloni, describió a La Tecla que la situación financiera del municipio es "caótica" y alertó que la caída de la coparticipación ya compromete el pago de salarios.
"La coparticipación no me cubre ni la mitad de la masa salarial", sostuvo. Los ingresos netos en la comuna rondan los 360 millones de pesos y, solo en sueldos, se van 630 millones. "Estamos sobreviviendo", resumió y expuso que la crisis sanitaria agravó el panorama por la saturación del hospital municipal. "El hospital incrementó muchísimo la demanda y las obras sociales pagan tarde y mal", afirmó.
Juan Manuel Barenghi es el secretario de Hacienda de Bragado y sostuvo que “la coparticipación no alcanza para pagar salarios y cargas sociales” porque “el primer mostrador es el municipio”.
En ese contexto, expuso que el municipio debió acortar las negociaciones paritarias por la imposibilidad de proyectar ingresos. “No sabemos si vamos a poder cumplir”, admitió Barenghi.
Por su parte, el secretario de Economía de Chivilcoy, Eduardo De Lillo dijo a La tecla que las comunas “tienen cada vez más obligaciones, pero menos recursos” y calificó como “impresionante” la sobrecarga en el sistema de salud local.
En ese orden, reconoció que “es muy difícil conseguir un auxilio extraordinario de parte de la Provincia porque está complicada, y de la Nación ni hablemos”, en ese orden, dijo que en la comuna “no nos sobra nada” para el pago de salarios y y que “el problema a futuro puede ser aún mayor”.



