Los robos en Villa Belgrano dispararon críticas y pusieron a la gestión en modo reacción, con pedidos urgentes de resultados.
La creciente ola de robos en el barrio Villa Belgrano de Junín activó la presión vecinal y dejó al Municipio bajo la mira por los reclamos de mayor prevención. Los vecinos exigen respuestas rápidas ante la seguidilla de hechos.
El último episodio —una entradera a plena tarde en Tucumán y Sarmiento— dejó a una mujer en shock tras el violento ingreso de dos delincuentes que forzaron rejas y aberturas. El caso aceleró la demanda de respuestas inmediatas y más presencia en la zona.
Seguridad reconoce fallas
El secretario de Seguridad, Lisandro Benito, admitió que el barrio abarca unas 88 cuadras y que esa extensión complica la cobertura total. Aun así, señaló que se reforzaron los operativos de saturación y se evalúa ampliar el sistema de cámaras para cubrir puntos ciegos.
Desde la cartera de Seguridad indicaron que la fiscalía, la DDI y la Comisaría Segunda trabajan en la investigación de los últimos hechos. El objetivo es identificar a los autores y evitar nuevas entraderas, en un contexto donde los vecinos piden resultados rápidos.
Mientras tanto, en Belgrano persiste la preocupación por la continuidad de los robos. Los vecinos advierten que, más allá de los operativos, la gestión de Pablo Petrecca debe encarar medidas de fondo que aporten previsibilidad y presencia sostenida en el barrio.



