El intendente y el senador provincial recorrieron los trabajos y buscaron llevar tranquilidad. Qué dijeron.
En un contexto de creciente impaciencia de vecinos y comerciantes, y con la obra nuevamente en el centro de la discusión pública, el intendente Juan Fiorini y su antecesor, hoy senador provincial Pablo Petrecca, salieron a fijar postura: el paso bajo nivel “no se frena”.
Ambos recorrieron los trabajos y buscaron despejar dudas sobre uno de los proyectos más sensibles. “Entendemos la ansiedad del vecino, pero es una intervención compleja, con distintas etapas y tiempos específicos”, señalaron, en busca de contener el malestar por los plazos.
Se trata de una obra clave para la conectividad urbana, que además arrastra una larga historia de demoras, interrupciones y reactivaciones que la pusieron más de una vez en el centro de la escena.
En ese marco, los referentes del PRO remarcaron que el proyecto avanza “tal como está planificado”, con tareas técnicas que requieren precisión y coordinación, especialmente en lo vinculado a la infraestructura ferroviaria.
El mensaje político no es menor: llega en un momento de crecientes cuestionamientos por los tiempos y el impacto en la zona, sobre todo en el comercio, lo que obliga al oficialismo a salir a sostener la iniciativa para evitar un nuevo foco de desgaste.



