La Sociedad de Fomento de La Rufinita pidió investigar presuntos vuelcos de efluentes y activar controles municipales y provinciales.
La preocupación por el estado del canal del Salado volvió a instalarse en Junín, esta vez a partir de un reclamo de vecinos de La Rufinita. La Sociedad de Fomento del barrio pidió que se investigue la posible presencia de efluentes cloacales en un sector cercano a la zona urbana.
El planteo no quedó circunscripto al Municipio. La entidad solicitó la intervención de las áreas locales de Medio Ambiente, Obras y Servicios Públicos y Salud, pero además recurrió a la Autoridad del Agua (ADA) y al Ministerio de Ambiente bonaerense.
El objetivo es que los organismos puedan verificar qué está ocurriendo en el lugar y determinar si existen descargas de líquidos cloacales. La preocupación vecinal apunta tanto al posible impacto ambiental como a las consecuencias que una eventual contaminación podría generar para quienes viven en las inmediaciones.
EL ANTECEDENTE QUE PUSO EL TEMA EN AGENDA
El reclamo de La Rufinita se conoció pocos días después de una investigación sobre el barrio privado Costa Verde, que difundió inspecciones de la Autoridad del Agua realizadas entre 2024 y 2026 y observaciones sobre el tratamiento y destino de efluentes. El caso incluyó una multa aplicada en 2025 y nuevas actuaciones administrativas.
Se trata de un expediente diferente al planteado por los vecinos, aunque volvió a poner el foco sobre el control de los vuelcos en Junín. Ahora, serán los organismos competentes los que deberán determinar si existe alguna irregularidad en el sector señalado por La Rufinita.



