Campana sin escalas: De la "pesada herencia" a Stephen Covey

  • Sección La cuarta
  • 07 de abr de 2016 - 23:55

En la apertura del 71º periodo de sesiones ordinarias en General Villegas, el intendente Eduardo Campana apeló a la "pesada herencia" y oficializó la denuncia penal que había trascendido mediáticamente ayer al mediodía. El jefe comunal villeguense aseguró que faltan -entre todas las áreas- 2.091 artículos que van desde computadoras hasta escritorios. También fijó metas de gobierno y eligió citar, a modo de cierre, a un escritor estadounidense de libros de autoayuda para negocios.

Macri tiene a Ravi Shankar y Campana a Stephen Covey. 

El intendente de General Villegas no se privó de nada: apeló al estribillo de la "pesada herencia" hasta exprimirlo, para finalizar citando a uno de los escritores de autoayuda en negocios más reconocidos en Estados Unidos, Stephen Covey. Un gurú de los negocios y a quien se le atribuye haber escrito la "biblia de los empresarios" que es -justamente- el libro del que el jefe comunal villeguense sacó la frase: "Los siete hábitos de la gente efectiva". 

Por lo demás, el mapa de la retórica de Campana tuvo los mismos rasgos de los intendentes de la cuarta sección electoral que inauguraron gestión: un discurso a base de la denuncia de haber recibido un municipio plagado de situaciones irregulares, con lapsos donde fijó metas de gobierno, para -finalmente- drenar hacia un lugar común en materia política: el clásico llamado a trabajar en conjunto para un futuro mejor.

Lo más llamativo fue -quizás- la cuantificación de una denuncia que había trascendido en medios locales horas antes que Campana se disponga a abrir las sesiones ordinarias y que tenía como blanco a la gestión anterior por el faltante de herramientas.

El intendente villeguense oficializó esa versión y le puso número a esas ausencias: 2.091 artículos repartidos entre 8 áreas de gobierno, con objetos y herramientas que van desde una moto Zanella, pasando por escritorios, hasta fotocopiadoras.

Poco más de 40 minutos le bastaron al villeguense para decir lo que quería decir. Lo hizo leyendo un discurso 28 páginas en tono monocorde, salvo sobre el final cuando elevó la voz para cerrar puntualizando qué Villegas quería dejar: "podemos tener gas, agua potable y cloacas, podemos tener vivienda, trabajo y una mejor educación para nuestros hijos", enfatizó Campana.

Salvo en el área de Salud, en el desglose de las dependencias restantes no hace falta pasar del primer párrafo para obtener el parte de guerra. 

A modo de resumen: obras públicas paralizadas, asistencia social desarticulada y descoordinada con deuda de proveedores y falta de estadísticas actualizadas y serias, Promoción con microemprendimientos estancados, sin Banca Social y prestamos sin seguimiento ni análisis previo, sumado a un Vivero en estado de abandono.

En torno a las acciones a desarrollar, el jefe comunal de Cambiemos  habló de modernizar instalaciones, iniciar talleres de Cultura, llevar adelante un vivero forestal, crear el Departamento de Zoonosis y Control de Plagas, ampliar consultorios y Centros de Atención Primaria a la Salud y mejorar la articulación entre diferentes secretarías e instituciones intermedias.

Promediando las 21:30 horas, Campana fue paulatinamente llevando las riendas del discurso hacia el final estipulado, con un recinto lleno de gente, pero no colmado. 

Las caras más serias estuvieron del lado de los ediles del Frente Renovador que fueron los primeros en retirarse del Salón Dorado una vez que Campana terminó su oratoria.

Y la oratoria terminó así: "Podemos todos juntos trabajar por un futuro mejor para nuestro General Villegas. Todos juntos, podemos". 

Antes de eso, dos segundos antes que eso, el hombre iniciado en el GEN y moldeado en la UCR, había preparado el terreno con el hombre en cuestión, Stephen Covey: “Comenzar con el fin como meta significa comenzar con una clara compresión de nuestro destino, significa saber hacia dónde vamos, para así entender dónde estamos ahora y que los pasos que vayamos a tomar, estén siempre en la dirección correcta".

Alfonsinistas, abstenerse.

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