La firma aseguró que los transportistas que llevan adelante el reclamo no son ni fueron empleados, sino prestadores de servicios independientes.
La empresa Cargill informó que las operaciones de su planta de Arribeños, General Arenales, van a quedar suspendidas "hasta que se garanticen las condiciones de seguridad" para volver operar con normalidad. El anuncio se da en el marco de un conflicto con un grupo de transportistas del distrito.
La firma señaló que se trata de una situación externa a la compañía, que "imposibilita garantizar el desarrollo seguro de las actividades", aunque las operaciones se reanudarán una vez que existan las condiciones de seguridad para hacerlo.
Cargill planteó que las personas que llevan adelante el reclamo no son ni fueron empleados, sino prestadores de servicios independientes. "La asignación de cargas responde a criterios comerciales y operativos propios de la actividad, en el marco del derecho de libre contratación, y no configura una relación laboral con la compañía. En este sentido, el conflicto responde a diferencias entre actores del sector del transporte, ajenas a Cargill y a su operación", sumaron.
A través de un comunicado, la empresa señaló que "se vio obligada a tomar esta medida porque la seguridad es un valor fundamental e innegociable en todas sus operaciones" y que se definió ante la falta de garantías y condiciones adecuadas para el desarrollo seguro de las actividades y de la circulación en las inmediaciones de la planta.
"Desde hace más de 25 años, Cargill forma parte de la comunidad de Arribeños, donde genera empleo directo e indirecto, trabaja junto a más de 70 proveedores locales y mantiene una relación de largo plazo con aproximadamente 130 productores de la zona", concluyó la misiva.



