Se rompió Todos: entre el desencanto de los randazzistas, la ambición de La Cámpora y la cuña de Britos

El bloque del Frente de Todos en el Concejo Deliberante sufrió una fractura con la partida de dos de sus miembros. Se trata de los ediles Claudia Bogliolo y Fernando Laurito. El trasfondo político tras la ruptura que deja sin mayoría a la oposición

En las últimas horas se confirmó la ruptura del bloque del Frente de Todos en el Concejo Deliberante de Chivilcoy. Los concejales Claudia Bogliolo y Fernando Laurito ya no formarán parte de la que hasta ahora era la principal bancada en el recinto. La dispersión de la oposición trajo consigo teorías cruzadas sobre las verdaderas razones de la ruptura. 

Desde La Cámpora, aseguran que el intendente Guillermo Britos metió la cola, y ubican el inicio del quiebre quince días atrás, cuando el presidente del PJ de Chivilcoy, Mauricio Maggi, fue recibido por el Jefe comunal en su despacho, en un encuentro que derivó en elogios de ambas partes y promesas de cooperación mutua. Bogliolo y Laurito, de estirpe randazzista, responden al justicialismo local. 

La versión de los concejales díscolos es más directa. La Cámpora copó todos los lugares, fue dejando sin espacio a los alfiles del partido y, como si ello fuera poco, echó a algunos funcionarios que ostentaban cargos claves. Allí el meollo del conflicto lleva las cosas a unos meses más atrás, cuando fue desplazada de su cargo como directora del Registro de las Personas local, Natalia Wildner. 

Según cuentan fuentes cercanas a los ediles, pese a los insistentes pedidos de intervención, Florencio Randazzo no atiende reclamos. No lo hizo con Wildner, no lo hizo con los despedidos de migraciones ni con sus hombres cercanos con posibilidades de asumir cargos en la Provincia. Tampoco medió para que los concejales lograran algo de lo reclamado. Se apartó y dejó librado a las negociaciones internas una unidad imposible.

Desde el oficialismo, se relamen. Nadie oculta que la división de la principal oposición le es funcional al Intendente, que ante el debilitamiento de los de enfrente acumula poder. Ya tiene bajo su ala al Movimiento Evita y a la Corriente Clasista y Combativa, y apunta a contar con el apoyo de los ofendidos del PJ. Si Britos no metió la cola, salió altamente beneficiado con la ruptura.  

La realidad indica que en el Concejo ahora la correlación de fuerzas se repartirá con mayor equidad, y habrá otra capacidad de negociación para el oficialismo. También, que desde su constitución el Frente de Todos en la localidad fue una alianza imposible, que solo se unió en pos de una realidad acuciante. A poco más de dos mese de entrar en un año electoral, el peronismo chivilcoyano es pura incertidumbre.  

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