Se trata de Ezequiel Pinotti, secretario de Gobierno de Chivilcoy, quien salió al cruce de versiones periodísticas. Los detalles.
El secretario de Gobierno de Chivilcoy, Ezequiel Pinotti, encendió el ventilador con duras críticas sobre versiones que afirman que el Ejecutivo, liderado por Guillermo Britos, está preocupado por perder el control del Concejo Deliberante.
"La composición del HCD de Chivilcoy es la más heterogénea de la provincia", afirmó, y señaló que con 7 bloques en 18 concejales, ninguno tiene mayoría absoluta, calificando de "insólita" la afirmación que echó a correr un medio local sobre la posible preocupación del Gobierno.
El funcionario de Britos reivindicó el diálogo como método de gestión: "Dialogamos con todos los espacios políticos y construimos los consensos necesarios para gobernar. Justamente ese es el ejercicio democrático que tanto reclama la sociedad".
"Por qué será que ahora escriben estas notas"
Tiempo más tarde, Pinotti volvió a mostrar su molestia con el medio local, cuestionando por qué "nada escribieron del patoterismo demostrado hoy por la Diputada Coty Alonso en el Congreso de la Nación".
Con ironía, se preguntó: "¿Por qué será que ahora escriben estas notas, pero nada se publicaba de las famosas escribanías oficialistas del kirchnerismo local?". Recordó épocas "en que todo pasaba y nada se discutía".
Mencionó como ejemplos la votación para el polideportivo de la Av. 84, "incluso luego de haberse caído", y la construcción de dos jardines de infantes, cuyo dinero, según él, se utilizó "para pagar sueldos".
"El tablero puede cambiar, nuestras convicciones NO"
En defensa de la gestión actual, Pinotti destacó que "en el año de mayor ajuste para los municipios", el intendente Britos tiene "la sensatez, experiencia y diálogo para priorizar las necesidades de los chivilcoyanos".
Finalmente, lanzó una contundente advertencia: "Y moleste a quien le moleste, también tiene la firmeza y contundencia para vetar los proyectos que se aprueben y solo busquen desestabilizar al gobierno". Y concluyó con una frase que marca el rumbo: "El tablero puede cambiar, nuestras convicciones NO".



