Los candidato del Frete de Todos eligieron Rosario como el epicentro para dar por cerrada la campaña previa a las PASO con fuertes críticas al gobierno de Mauricio Macri. Hubo un fuerte respaldo de gobernadores.
Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner dieron por finalizada la campaña previa a las PASO en el Monumento a la Bandera en Rosario.
En ese contexto, la fórmula del Frente de Todos para la presidencia mostró un amplio respaldo de gobernaadores y, sobre todo, de una multitud de personas que acompañaron el mensaje de ambos candidatos.
Los únicos oradores fueron Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández. Evitando el tono virulento y apelaando a la esperanza de los argentinos, CFK centró su discurso en la vuelta de la dignidad para los argentinos.
"Nunca pensé volver a ver tanta gente o ver familias enteras viviendo en las calles", apuntó.
Y agregó: "Hay que unir los esfuerzos de todos los argentinos para poder dejar atrás esto tan feo que se está viviendo". Allí ubico los esfuerzos realizados por el amplio espectro peronista para poner la circunstancias del país por sobre los egos personales.
Del acto, participaron los gobernadores Gustavo Bordet (Entre Ríos), Sergio Uñac (San Juan), Alberto Rodríguez Saá (San Luis), Lucía Corpacci (Catamarca), Domingo Peppo (Chaco), Sergio Casas (La Rioja), Rosana Bertone (Tierra del Fuego), Juan Manzur (Tucumán), Mariano Arcioni (Chubut), Gerardo Zamora(Santiago del Estero) y Gildo Insfrán (Formosa). También, los gobernadores electos Omar Perotti (Santa Fe), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Sergio Zillotto (La Pampa). Además, estuvieron el vicegobernador Pablo González (Santa Cruz), y los candidatos a gobernadores Axel Kiciloff (Buenos Aires), Sergio Leavy (Salta), Matías Lammens (CABA), Anabel Fernández Sagasti (Mendoza), el diputado nacional Ricardo Wellbach (Misiones) y el candidato a diputado nacional Sergio Massa.
A su turno, Alberto Fernández le agradeció a la expresidenta por su confianza en la nominación para la fórmula al tiempo que afirmó: "Lo mejor que me pasó con Cristina es que rápidamente recuperamos el cariño y el afecto que como amigos siempre nos tuvimos".
Acto seguido criticó con dureza el laxo discurso de Mauricio Macri y todo el oficialismo cuando apela a la paciencia de la gente y la lluvia de inversiones: "¿Cuántos semestres más se piensan qué podemos esperar? En el primer semestre de nuestro gobierno, vamos a cambiar la Argentina porque la suerte va a depender de nosotros. No vamos a esperar que nadie venga a invertir lo que nunca trajo"."
Lo que estamos discutiendo es cómo va a ser el futuro. Hay unos que piensan en una Argentina de unos pocos, que es la mitad del 2015 en términos de producto bruto", agregó.
"Cristina, yo y todos estos gobernadores saben qué intereses representamos. Nosotros, entre los que especulan con la timba financiera y los que invierten para producir en la Argentina, votamos a los que invierten y producen. Entre los empresarios que dan trabajo y los que andan comprando Leliqs, votamos por los que dan trabajo. Entre los jubilados y los bancos, elegimos a los jubilados, no tengan dudas. Esta es la verdadera discusión que enfrentamos", puntalizó.



